Para el año 2016, el Gobierno de Juan Manuel Santos firmó la paz con la guerrilla más poderosa para ese momento en Colombia, las FARC, pero desde entonces grupos disidentes, el ELN y movimientos neo paramilitares han proliferado dejando en evidencia la fragilidad de la paz firmada hace unos seis años. Dicho acuerdo fue roto e ignorado por el ultraconservador Iván Duque.