Aunque en 2020 los chilenos dijeron sí a la idea de una Convención Constitucional para redactar una nueva Carta Magna, y el actual mandatario llegó al poder con votos de la izquierda, en 2022 la propuesta fue rechazada. Lo cierto es que a la fecha, chilenos han vuelto a las calles para denunciar que la deuda sigue pendiente y el propio presidente Boric ha reconocido que se han logrado escasos avances para abordar el descontento social.