Recientemente se llevó a cabo la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) con el objetivo de “coordinar su continuo apoyo” a Ucrania en el conflicto con Rusia. Tras el encuentro y como era esperado, se decidió reforzar la presencia de la Alianza Atlántica desde el Báltico hasta la región del Mar Negro, y por ende, seguir contribuyendo armamentísticamente con Kiev.