Para elpresidente de Irán el objetivo es claro: sumar fuerzas y contrarrestar la hegemonía mundial de Occidente. Esto acompañado de metas como la desdolarización, para poder comerciar en monedas locales u otra moneda consensuada, que no sólo contribuya a reducir la dependencia del dólar estadounidense, sino también minimizar los daños causados por las sanciones occidentales.