Desde la ONU, es poco lo que se ha podido hacer para frenar a la maquinaria de guerra israelí. Cada día son más las voces de pueblos que piden que se detenga a Tel Aviv, mientras líderes y jefes de estado musulmanes, cristianos, latinoamericanos, exaltan su petición de un alto el fuego y cuestionan la inacción de los organismos competentes.