A través de campañas de boicot, desinversión y sanciones a la entidad sionista, el movimiento BDS (por sus siglas) busca ejercer presión sobre todas aquellas empresas o instituciones que contribuyen a mantener el régimen de apartheid que Israel impone sobre el pueblo palestino. De hecho el nacimiento de esta agrupación fue inspirado por el movimiento contra el apartheid sudafricano.