Es un Eid al-Adha sumamente diferente para el mundo islámico, la conmemoración del sacrificio llega con el sacrificio de un pueblo que lucha por su libertad. El genocidio en la Franja de Gaza que perpetra el sionismo opaca la “Fiesta del Sacrificio”; aun así la guerra no impide que los musulmanes, bajo asedio, puedan cumplir con sus costumbres religiosas.