Daniela Iolkicheva lleva al pie de la ROSS como solista de arpa desde su
creación en 1991. Es historia viva de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.
Desde esa esquina privilegiada del foso del Teatro Maestranza, observa con
discreción la evolución de una orquesta que se sitúa ya entre las primeras de
Detrás de un instrumento de una belleza tan singular, tan protagonista en los
momentos cumbres de la partitura, emerge una mujer discreta, elegante y
delicada en las formas, que acaricia el arpa como si de un amor se tratara,
como si quisiera invitarnos a soñar de una manera muy sutil, como si esa
caricia de las cuerdas fueran el caer de las gotas del agua. A través del
instrumento proyecta su personalidad, su forma de sentir, su yo más íntimo. Y
buscando conectar con el espectador lo acaba seduciendo y atrapándolo en su
Discípula de la gran Tatiana Tauer, su figura encarna hoy la esencia de la
escuela rusa en España. Desde hace 8 años colabora con la Simphony
Orchestra of India, desde hace dos, bajo la batuta de Zubin Mehta, y es
profesora de la Katarina Gurska en Madrid y el San Francisco de Paula de
Sevilla. Es una apasionada del rico folclore de su tierra, Bulgaria, y una
enamorada de Sevilla, su casa.