¿Tienes una motivación, algo que te estimula para dar tu mayor y mejor esfuerzo que te lleva a alcanzar las metas? El buen resultado responde a un buen objetivo; no desfallezcas al primer intento, no siempre significa desistir. Si llegas al punto de preguntarte: ¿Y qué hago? Ten presente que estás en el punto de reorientar planes de ejecución, de pronto redefinir metas y con el estímulo necesario, ¡ánimo! Pronto dará a luz.