El 5 de agosto pasado, el Consejo de Ministros del Líbano encargó al Ejército que prepare un plan para desarmar al grupo de resistencia Hezbolá en un plazo de cinco meses y reiteró el derecho libanés a la autodefensa ante cualquier ataque. El objetivo señalado es la “concentración de las armas en manos del Estado”. Dicho plan debe presentarse como máximo el 31 de agosto.