Episodio número 17 de España Criminal. Último programa de 2023. Espero que tengáis un 2023 lleno de salud. Nuevamente no puedo sino daros las gracias por seguir ahí. Creo que hemos creado una comunidad interesante. Si queréis escribirme, lo podéis hacer al correo electrónico:
[email protected] Podemos estar en contacto. Vamos cumpliendo episodios. Vamos cumpliendo retos y cada día, somos más. Tempus fugit como dirían los clásicos. Poco a poco nos vamos acercando a las Fiestas de Navidad y Fin de Año y vamos sumando historias. A menudo pienso que la vida es tiempo que pasa sin enterarnos, sin poder disfrutar más que pedacitos de minutos. Se trata de esa ola que rompe con toda la dureza. Esa ola que queremos coger y algunas veces sale bien y otras mal. Esto nos debería hacer reflexionar, como dirían nuestros predecesores. En esta sociedad en que todo avanza a ritmo vertiginoso y la vida pasa fugazmente. Sin embargo, los sucesos no paran. España Criminal, tampoco. En este episodio número 17, he querido hacer algo especial. Leyendo la jurisprudencia de casos antiguos vino este suceso a mis ojos. Lo leí y me apasionó. Rápidamente, intenté teclear en google para ver qué información podría obtener de la prensa. Nada. Algo me desconcertó. Un suceso que considero llamativo y que apenas hay noticias. Algo no me cuadra. Esto, sin embargo, no hace sino que prosiga con mi interés por contaros esta historia. A menudo, cuando me siento a leer las Sentencias, me imagino los Hechos Probados pero también, me suscitan numerosas dudas. No se si es algo normal o es deformidad profesional. En este episodio juntaremos la codicia, el oro y la estafa, para ser un cóctel perfecto. Siéntate y escucha. Sólo te pido eso. Hoy hablaremos del crimen de los lingotes de oro.