Si la gente tuviera consciencia de que puede partir de este mundo en cualquier momento talvez entendería que no vale la pena entristecerse con las cosas banales, escucha más música, baila aún cuando no tengas motivos para hacerlo y no sepas cómo solo hazlo, disfruta de la naturaleza, disfruta de tu familia, de cada momento que la vida te da, quizás sea el último que tengas para gozar.