La gente cuenta que en 1966 murió Paul McCartney en un accidente automovilístico. El impacto tras dar a conocer la noticia hubiera sido tan grande, que el servicio de inteligencia británico decidió ayudar a la banda más grande de todos los tiempos a encontrar un reemplazo. Bastó un concurso, unas cuantas cirugías pláticas y unas clases de actuación, y...Corte A: un clon del autor de Let it be. La culpa que sintieron los Beatles fue tan tremenda que- según los que dicen que sí pasó- han dejado varias pistas para narrar la terrible historia en la que estuvieron implicados. Aquí te contamos de la teoría de la conspiración que sigue causando la polémica entre los fanáticos alrededor del mundo. ¡Y pedimos justicia para Ringo Starr!