Muchas veces nos sentamos a evaluar superficialmente los propósitos, metas, sueños y logros que tenemos cada fin de año. Empezamos el año motivados y con nuevas metas que al final se trasladan a las promesas del siguiente año porque no hay determinación en lo que haces. Hoy quiero demostrarte como al desarrollar este hábito te ayudará a tener más control sobre cada aspecto de tu vida y de esta manera podrás mejorar donde encuentres fallas, como dice Peter Drucker "Lo que no se mide, no se puede mejorar".