Hay ciertos papeles que más valdría rechazar. No importa qué tan famoso puedas ser, o los ceros que incluya el cheque a tu nombre. Convertirte en Superman suena bien, hasta que te ocurre un terrible accidente. Usar el disfraz de Joker puede estimular tus deseos de caos, hasta que te vuelves presa de la locura.
Unos cuantos soñaron con pasar a la historia de Hollywood gracias a su talento. Corte A: lo lograron, con todo y su respectiva maldición.