Vivir la vida, puede sonar trivial y hasta caduco, saber vivir la vida, requiere ir un poco a más profundo; encontrar el motivo o la misión que te mantiene vivo y más aún reconocer que lo aprendido puede no llevarte a cumplirla y que es necesario desaprender y reaprender para, de forma disciplinada, continuar con el camino de aprendizaje para ser un ángel que cuide a las personas que sin saberlo requieren lo que traemos para ellos. Alejandro Martín nos comparte su camino recorrido de crecimiento de ser proveedor de seguros.