Maldecir es algo que a muchos no les gusta. Sin embargo, los prejuicios sobre las maldiciones terminan convirtiéndose en otra cosa cuando se les asocia a canciones. Así, maldecir es malo y censurable, pero cantar maldiciones puede hacerte famoso. Del Maldito amor a los malditos celos, va esta Rockola que se pasea por las maldiciones del soundtrack de nuestra existencia.