Los salmos nos son dados como una pedagogía divina para nuestros afectos—son el medio de Dios para transformar nuestros deseos y percepciones de manera que nos lamentemos y nos gocemos en las cosas correctas.
Los salmos nos son dados como una pedagogía divina para nuestros afectos—son el medio de Dios para transformar nuestros deseos y percepciones de manera que nos lamentemos y nos gocemos en las cosas correctas.