Mis amigos hoy no hablaremos de lo mismo, no hablaremos del gato que se acento en la sala uci del hospital Teodoro Maldonado, ni de lo sospechoso que resulta la renuncia del denuncio logo Villavicencio, tampoco hablaré de la ignorante, perdón, de la flamante viceministra de educación y sus comentarios racistas y clasistas o de la viceministra de inclusión económica y social concluyendo que el caso Bernal debe hacer reflexionar a las mujeres sobre la necesidad de educarse para combatir la violencia, no, tampoco voy hablar de lo insultante que ha resultado el manejo de femicidios por parte del gobierno, ni de la campaña nacional de vacunación educación que emprendieron las mafias ante vista y paciencia de los agentes del orden tampoco perderé mi tiempo hablando de los adulones del régimen como quienes se quejan de la extrema sensibilidad de los ecuatorianos, no hablare tampoco del troll center encargado de humillar y desprestigiar la lucha de una madre que busca a su hija, tampoco de las portadas que ocupa nuestro país en la prensa internacional por los imparables casos de sicariato, no diré nada de las épicas farras que se organizan en la penitenciaria de litoral con juegos artificiales incluidos, ni del éxodo masivo de compatriotas que buscan un mejor futuro en estados unidos arriesgando todo, ni de los envíos históricos de remesas por parte de emigrantes, ni de los brindis con shampang de los hermanos Isaías que recuperaron sus activos en este ecuador delincuente, no hablare de la demolición de la escuela de policía como solución simbólica a la violencia de género, ni tampoco me referiré a las dolorosas cifras de desnutrición infantil, no hablare más de la grave crisis política y la conmoción intenta que vive el país porque ya no hace falta hacerlo es evidente, hay un solo tema del que hoy si te hablemos por que Ecuador no solo es corrupción y violencia sino lucha, valor, unidad y solidaridad bienvenidos a un Ecuador diferente bienvenidos a 22 mil voces.