Da igual que no sea verdad, lo dice convencido y convence, en parte por la bisoñez y perfil bajo de sus adversarios en el debate. Revilla estaba ahí cuando empezó todo esto y ahí sigue, el dinosaurio sigue despierto. Es el más viejo y también el más listo de la clase, pero es que en el último debate de junio antes de las elecciones, se enfrenta a Buruaga, Victor Casal, Verónica Ordóñez y Rubén Gómez. Que por no ser no son ni líderes de sus partidos.
“Soy progresista”, le dice a Podemos, y “más español que ustedes”, a PP y Cs. No se puede ensanchar más. O tal vez sí, cuando se enfunde la roja el próximo 1 de julio. En Mesones habrá pantalla gigante, camisetas de la selección y labaros. Será la fiesta del PRC.