Hace décadas, la comunidad internacional se propuso erradicar el hambre en el mundo. Los Objetivos del Milenio, que debían alcanzarse en 2015, tenían como primera meta eliminarla, junto a la pobreza extrema. Como es obvio, ello no sucedió, y la fecha límite se fijó para 2030, denominando al objetivo Hambre Cero. Se calcula que a nivel global más de 820 millones de personas pasan hambre, es decir, 11 de cada 100 habitantes del planeta. El promedio de El Salvador es muy similar.