El concentrarnos en la respiración, puede ser un ancla que nos traiga al momento presente y nos ayude a disminuir la ansiedad. Llevar la atención a una zona específica del cuerpo y hacernos conciente de su estado, aunado a la respiración, puede ayudarnos a liberar la tensión, bajar la ansiedad y mantener la calma durante el día y por la noche tener un mejor descanso.