Generalmente es considerado frío en el ambiente (en la mayoría de los países templados) a temperaturas menores de 10 °C, y fresco por alrededor de los 15 °C. La sensación de frío se incrementa si hay viento. Si hay bastante humedad respecto a la temperatura, se puede ver el vapor de agua en nuestra exhalación.
La noción de frío está vinculada a la refrigeración (el proceso de reducción y mantenimiento de la temperatura de un objeto o espacio), la congelación (una forma de conservación basada en la solidificación del agua) y la criogenia (una técnica que se utiliza para enfriar materiales a la temperatura de ebullición del nitrógeno o, incluso, temperaturas más bajas).
Frío también es un adjetivo que se utiliza de manera simbólica. Una persona fría es aquella que muestra indiferencia, desapego o desinterés por algo o alguien: “Manuel es muy frío: nunca expresa sus emociones”, “Estoy arrepentida, creo que he estado demasiado fría con él”.