Todos sabemos que es poco probable que se cumplan nuestros deseos por el solo hecho de desear, pero igual lo hacemos. Así ha sido desde tiempos remotos. Algunas personas y pueblos piden a su Dios o a sus dioses, a sus santos o a otras figuras que consideran poderosas. Otras no piden nada porque creen que no se deben pedir deseos. Pero siempre y en todas partes hay distintas personas o grupos de personas de distintas culturas que pidieron, piden y seguirán pidiendo deseos en todas las ocasiones que aquí te contamos y en muchas más. Inclusive quienes no creen en nada de esto, piden, por costumbre o por sumarse a la esperanza de lograr algo muy deseado.