Un bálsamo para el corazón. Así nos gusta definir al
Aceite Esencial de Bergamota con su aroma frutal, dulce
y feliz. Cuando perdimos la ilusión y nos cuesta seguir, se
transforma en un bastón invisible sobre el cual podemos
apoyarnos con confianza y fe de que el dolor y la tristeza
no duran para siempre. Todo pasa.