Lavanda es tan versátil como útil en cualquier hogar. Su aroma calma y aquieta los nervios, la ansiedad y el estrés ayudando a conciliar el sueño cuando resulta difícil bajar revoluciones. Es el aceite ideal para tener en el botiquín de primeros auxilios a la hora de reconfortar la piel en casos de quemaduras, eczemas y alergias.
Puedes usarlo solo o combinarlo con otros aceites esenciales generando magníficas combinaciones aromáticas.