Un artículo científico asegura que hay un agujero negro de ADN en el centro de la Tierra. Suena descabellado, y lo es: se trata de una trampa brillante para dejar en evidencia a las llamadas revistas científicas depredadoras, publicaciones que presumen de revisión por pares pero que no leen ni lo que publican. Y no es un caso aislado: en 2017, un neurocientífico logró colar un estudio sobre los midichlorianos de Star Wars en varias revistas. ¿Qué dice esto del sistema en el que se apoya buena parte de la ciencia que consumimos? Hoy tiramos del hilo y lo que encontramos al otro lado es bastante inquietante. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals