El alcaucil no es la hortaliza más elegida por los paladares argentinos, pero desde hace un tiempo se acrecentó su protagonismo entre las familias y los chefs más reconocidos del país. A pesar de que cuenta con una gran cantidad de nutrientes - Vitamina C, B6 y A; potasio; magnesio; fósforo, hierro y calcio- el alcaucil continúa siendo mirado con desconfianza, ¿por qué?
Uno de los principales motivos es que los alcauciles, conocidos también como “alcachofas” son consideradas por la mayoría como un alimento gourmet y por lo tanto su valor, si se lo relaciona con otros productos, resulta más alto. Otra de las razones es el desconocimiento que existe sobre la hortaliza. Los argentinos conocemos poco de su historia -de origen europeo- y de las múltiples maneras de prepararlo que existen.
Los alcauciles llegaron a nuestro país en la década del cuarenta de la mano de inmigrantes italianos que escapaban de la crisis suscitada en Europa y buscaban mejores oportunidades laborales. Se instalaron principalmente en el cinturón verde de La Plata y comenzaron su cultivo.