Hay momentos que solamente una palabra de Dios puede consolar nuestro corazón. Cada uno tiene que tener esa oportunidad de oír una palabra que viene del Dios mismo, pues sólo Él sabe que nosotros necesitamos.
Hay momentos que solamente una palabra de Dios puede consolar nuestro corazón. Cada uno tiene que tener esa oportunidad de oír una palabra que viene del Dios mismo, pues sólo Él sabe que nosotros necesitamos.