
Sign up to save your podcasts
Or


ORACIÓN INICIAL
Espíritu de Dios, llévame a tener intimidad contigo, quiero conocerte de tal manera que en mi vida se produzca tu fruto, ese fruto que se caracteriza por el amor, para que de esta forma tu amor corra desde mi interior como ríos de agua viva, para amarte a ti que eres Dios como me lo pides, con todo mi corazón, y con toda mi alma, y con toda mi mente y con todas mis fuerzas. En el nombre de Jesús, amén.
LEE LA PALABRA DE DIOS
2 Corintios 13:14 “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén”
REFLEXIÓN
El Espíritu Santo es nuestro Ayudador, habita en nosotros, nos ha hecho su templo, como dice 1 Corintios 6:19: ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?, esto nos muestra que nuestra relación con el Espíritu Santo es tan cercana y estrecha que la podemos también comparar con la de los esposos; es curioso ver que cuando Dios planeó darle a Adán por esposa a Eva, declara en Génesis 2:18 “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”, y cuando se está en embarazo, a los hijos se les llama el fruto del vientre como dice el Salmo 127:3 “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre”, lo anterior debe llevarnos a reflexionar cómo debemos hacer para que en nuestras vidas se dé el fruto del Espíritu, y la respuesta está en 2 Corintios 13:14: comunión.
By Conexión de VidaORACIÓN INICIAL
Espíritu de Dios, llévame a tener intimidad contigo, quiero conocerte de tal manera que en mi vida se produzca tu fruto, ese fruto que se caracteriza por el amor, para que de esta forma tu amor corra desde mi interior como ríos de agua viva, para amarte a ti que eres Dios como me lo pides, con todo mi corazón, y con toda mi alma, y con toda mi mente y con todas mis fuerzas. En el nombre de Jesús, amén.
LEE LA PALABRA DE DIOS
2 Corintios 13:14 “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén”
REFLEXIÓN
El Espíritu Santo es nuestro Ayudador, habita en nosotros, nos ha hecho su templo, como dice 1 Corintios 6:19: ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?, esto nos muestra que nuestra relación con el Espíritu Santo es tan cercana y estrecha que la podemos también comparar con la de los esposos; es curioso ver que cuando Dios planeó darle a Adán por esposa a Eva, declara en Génesis 2:18 “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”, y cuando se está en embarazo, a los hijos se les llama el fruto del vientre como dice el Salmo 127:3 “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre”, lo anterior debe llevarnos a reflexionar cómo debemos hacer para que en nuestras vidas se dé el fruto del Espíritu, y la respuesta está en 2 Corintios 13:14: comunión.