Un joven sediento de amor pregunto al anciano, ¿dónde nace el amor? Este respondió, nace en el corazón, con cada latido, en cada suspiro, en cada anhelo. Nace en el alma, con cada pensamiento, en cada sueño, en cada deseo. Nace en el espíritu, con cada oración, en cada fe, en cada esperanza. Nace en Dios, en Su infinito amor, en Su eterna bondad, en Su infinita misericordia. Y así, el amor se expande, a través del tiempo y el espacio, iluminando nuestras vidas, con su cálido abrazo.