El Padre Atilio Vásquez, SDB, en la homilía de hoy, nos explica que, en la Primera Lectura, vemos a Abraham dialogándo con el Señor, orando, platicando, y en su oración apela a la misericordia del Señor, y vemos cuán grande.
El amor de Dios es un mar infinito de misericordia, especialmente cuando, cada uno de nosotros, rezamos por los demás; y a pesar de que nuestra oración la hagamos por los demás, Dios sabe y conoce cuales son nuestras necesidades.