El amor para Efraín Huerta en un sentido podía ser lento; ser muerte resignada y sombría; ser misterio, una luna parda; el amor podía ser hija de una poesía que todavía rezuma lágrimas y bostezos. Crudo y realista, el amor fatalista que plasma Huerta en estas líneas, hablaba de una nostalgia azul. Voz de Jafet R. Cortés.