La escucha del otro es la mejor forma de iniciar una buena y sana relación humana, y que acrecienta los valiosos fundamentos cristianos entre las personas. Es el “apostolado del oído” que conlleva el encuentro, la paciencia y el respeto.
La escucha del otro es la mejor forma de iniciar una buena y sana relación humana, y que acrecienta los valiosos fundamentos cristianos entre las personas. Es el “apostolado del oído” que conlleva el encuentro, la paciencia y el respeto.