¿Cuantas veces tienes que parar hasta reconocer que el freno tiene el mismo valor que el acelerador quemado que no paras de explotar? Tendemos a cumplir y decepcionarnos, a quedarnos a mitad de lo que pudimos ser por lo que tenemos que ser ante todos. Artisticamente hablando es una tortura, humanamente, solo necesitamos un respiro. Si tú también piensas como yo, quédate este ratito y disfruta divagando conmigo.