El Instituto Nacional de Estadística (INE) cambió la base del Índice de Precios del Consumo (IPC), es decir, la forma de medir la inflación, e incorporó nuevos productos, como las aplicaciones de streaming o Uber.
En la integración de la canasta de bienes y servicios relevada para el cálculo de la inflación, se dejará de relevar otros variables como servicios postales y reproductores de DVD.