La editorial británica Puffin, en acuerdo con la Roald Dahl Story Company, quien tiene los derechos sobre la obra del escritor Roald Dahl, modificará fragmentos de su obra que podían resultar ofensivos.
La editorial contrató a lectores “sensibles” para que reescriban fragmentos del texto del autor para asegurarse de que los libros ‘puedan seguir siendo disfrutados por todos hoy’.
A través de esta operación se debieron hacer cientos de cambios a los textos original e incluso agregado de pasajes.