Aquel 8 de septiembre de 1968, una nota curiosa llamó la atención de los tapatíos: un Volkswagen sedán, como se conocía en México al escarabajo, cruzó el Lago de Chapala desde San Luis Soyatlán hasta Ajijic. El viaje fue de alrededor de cinco horas y media, con un recorrido aproximado de 24 kilómetros dentro del lago.