En las calles de la convulsionada Santiago de Chile hay algo peor que la dictadura de Pinochet: zombis. Los muertos se han levantado, sangrientos y hambrientos de carne viva, pero ante la muerte la vida se muestra más contundente que nunca, incluso, para celebrar un cumpleaños con un “brazo de reina” en medio de la hecatombe. ¿Podrá la vida resistir a las dentelladas que la propina la muerte?