Lo primero ha de saber que en la Corte hay siempre el más necio y
el más sabio, más rico y más pobre, y los extremos de todas las cosas;
que disimula los malos y esconde los buenos, y que en ella hay unos
géneros de gentes como yo, que no se les conoce raíz ni mueble, ni otra
cepa de la que descienden los tales. (...)