La Biblia, que es la Palabra de Dios, es el instructivo de la vida.
Es decir, en ella encontramos las instrucciones y los pasos que debemos seguir para vivir vidas plenas y felices.
Si bien, al leerla, debemos poner atención a las instrucciones de Dios, también debemos considerar las advertencias que están contenidas allí.
En otras palabras, la Biblia no solo contiene instrucciones sino advertencias y juicios para nosotros.