Durante la época otoñal, los caminos de los montes suelen estar poco transitados, por eso se vuelven triste y melancólicos y solo recuperan su alegría cuando los aficionados a caminar por ellos hacen acto de presencia ya sean solos o en grupo.
Durante la época otoñal, los caminos de los montes suelen estar poco transitados, por eso se vuelven triste y melancólicos y solo recuperan su alegría cuando los aficionados a caminar por ellos hacen acto de presencia ya sean solos o en grupo.