¡Cristo ha resucitado! ¡En verdad, ha resucitado! ¿Oyes el ritmo de esa frase poética? ¡Ese es el corazón palpitante del evangelio viviente! Esto es cierto: si este antiguo saludo cristiano es verdad, tenemos todo. Si es falso, no tenemos nada. Como todo está literalmente en juego, el apóstol Pablo toma el caso y comienza su gran defensa de la resurrección. Has sido seleccionado para el jurado. Escucha y ¡cree!