Durante casi cinco años, los asesinos en serie Vladimir Kondratenko y Vladislav Volkovich aterrorizaron la capital ucraniana, Kiev. La policía no relacionó de inmediato todos los asesinatos cometidos por este dúo sanguinario. Los maníacos de Kiev son responsables de 16 asesinatos comprobados, aunque es posible que haya habido más. Sin embargo, esta sangrienta serie de crímenes fue una especie de ensayo: Kondratenko y Volkovich querían convertirse en asesinos profesionales y ganar dinero con el asesinato. Primero practicaron con personas sin hogar, luego con taxistas privados. Según los asesinos, ninguno de los dos sintió remordimiento alguno después de las masacres.