La confrontación argumental en el mundo occidental ha pasado del debate a la caza de brujas. Esto es consecuencia, según una dupla de autores estadounidenses, del entorno sobreprotector en que creció la generación Z.
La confrontación argumental en el mundo occidental ha pasado del debate a la caza de brujas. Esto es consecuencia, según una dupla de autores estadounidenses, del entorno sobreprotector en que creció la generación Z.