Los verdaderos cristianos son extremistas, para los que se pierden. El Evangelio se predica, para que alguien no se justifique; porque nadie le predicó. Los que no creen en esta Palabra mueren y se van al Infierno. La Biblia dice que hay un Infierno y hay un Lago de fuego; para los que pecan. Sorpresivamente sonará la trompeta y desaparecerán los creyentes, de la faz de la Tierra.