Nuestro crecimiento espiritual depende en lo que hacemos con la Palabra de Dios. Para madurar, debemos aplicar las instrucciones de la Biblia y someternos a la autoridad de la Palabra de Dios.
Nuestro crecimiento espiritual depende en lo que hacemos con la Palabra de Dios. Para madurar, debemos aplicar las instrucciones de la Biblia y someternos a la autoridad de la Palabra de Dios.