Para los que hemos aceptado a Jesús como suficiente Salvador, tenemos la certeza que en Él tendremos el descanso eterno, ya que será Él quien nos haga descansar
Para los que hemos aceptado a Jesús como suficiente Salvador, tenemos la certeza que en Él tendremos el descanso eterno, ya que será Él quien nos haga descansar