El dolor de los familiares es indescriptible y lo que menos se merecen es la indolencia de un sistema jurídico que no los atiende. ; Ojalá que nunca nos toque el deseo de una mala noticia.
El dolor de los familiares es indescriptible y lo que menos se merecen es la indolencia de un sistema jurídico que no los atiende. ; Ojalá que nunca nos toque el deseo de una mala noticia.