EL DESPERTAR DEL HÍBRIDO.
Monólogo de la Unificación Mental.
Grabación encontrada en dispositivo abandonado.
No sé... no sé si alguien escuchará esto alguna vez.
Probablemente no importa. Las palabras necesitan salir de mí como si fueran una infección que necesita drenar. Como si todo lo que creía que era yo mismo fuera pus acumulado durante treinta y dos años de mentiras.
Hace tres días era David Martínez, ingeniero de sistemas, divorciado, con problemas de ansiedad que los médicos no conseguían explicar. Vivía en un apartamento de setenta metros cuadrados en Madrid, comía comida procesada y me dormía cada noche viendo Netflix hasta que la fatiga me vencía. Era una vida... normal. Vacía, pero normal. Lo que no sabía es que a pesar de estar entretenido, estaba muerto por dentro.
Ahora sé por qué nunca pude dormir bien. Por qué las luces fluorescentes me daban dolor de cabeza. Por qué siempre sentía que algo andaba mal conmigo, algo que no conseguía identificar pero que me carcomía por dentro como un ácido silencioso.
Era el ADN reptiliano peleando contra el ADN humano. Era mi mente fragmentada tratando de reconciliar dos naturalezas que nunca debieron mezclarse.